El otoño llegó!!!
Mi época más esperada del año viene con el mes de octubre, me pareciera que el campo espera misteriosamente la llegada del otoño para soltar su magia en sus mejores colores, las hojas tienen el encanto misterioso del olor a esperanza; el cielo se ve más azul, como si el viento lo limpiara para dejarnos ver el infinito profundo de posibilidades más allá cielo. Estos meses siento como mi corazón se prepara para recibir la calidez de los corazones, como si en el frío más intenso brillaran más las almas. Desde octubre huele a navidad. Al menos para mí siempre es así, de manera que fue un gusto enorme preparar la primera reunión de CTE, fue como un mirar al interior, la sesión propició una mirada introspectiva, una mirada que para mi centro de trabajo luce tan nueva. Contar con seres tan amorosos y enamorados de su vocación inspira cualquier trabajo porque tengo la seguridad de que lo que entrego lo recibiré engrandecido por su participación, por la honestidad al compartir lo bueno, lo malo y lo peor; porque sé que estamos creciendo y aprendiendo, que tenemos desde marzo con el inicio de la pandemia la oportunidad única e histórica de ser mejores seres humanos, de encontrarle en este camino que hemos elegido el sentido correcto. Creemos que enseñar y aprender van tan juntos como nunca antes...y así comenzó la sesión, siempre aprovechando cualquier pequeño espacio de reflexión...
En estos tiempos de interacción hay distancia hay que fortalecer no sólo la conexión del wifi sino esa que va de corazón a corazón, esa que hacemos en trabajo colaborativo.
Es importante establecer reglas claras para la comunicación, las reglas han cambiado de forma que jamás creímos...
Por ahí dicen que cuando uno cree ya se saberse las respuestas, de repente la vida llega y te cambia todas las preguntas. Aquí algunas de esas nuevas preguntas que pudimos reflexionar de manera personal y en plenaria, escuchar se ha convertido en un elemento primordial, un ejercicio de unidad.
Saber que no estamos solos, que hay una fuerte cadena que nos sostiene, reconocernos como un eslabón más, reconocer el valor que tenemos para convertir la información recibida en aprendizajes duraderos y verdaderos, dar lugar a formas de aprender de maneras que hasta hace unos meses nos parecían impensables, tomar la ayuda que nos proporcionan desde todas las trincheras educativas...
Reconocernos nuevamente como escuela, retomar aquello que nos dio identidad...
Así, en reflexión, poco a poco hemos encontrado nuestro lugar, hoy, conozco a algunos de mis compañeros sólo a través de una pantalla, pero ya están en mis pensamientos y ya formamos parte de un gran equipo. Desde mi espacio favorito, espero el próximo encuentro...
Gracias por leerme!! Abrazo desde el alma!!

Lily se ve la dedicación que pones a tu trabajo y el gusto con que realizas cada actividad, felicidades...
ResponderEliminarLily como siempre es un gusto leerte, ver la pasión con la que realizas tu trabajo y la forma en como has contagiado a tus compañeros de esa energía y amor por lo que hacen, por lo que aprenden y lo que reflexionan es para reconocerse y celebrarse.
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